Como vereis el viaje a Portugal da mucho de si. Llegamos a Porto sobre las 10 de la noche, dejamos las maletas en la habitación del hotel , y nos fuimos a patearnos la ciudad de noche. Nuestra primera parada fué en este majestuoso café, por suerte apenas habian personas y pudimos saborear una buena copa de vino de Oporto. Sabreis que en Portugal, casi todas las calles són muy empinadas, por estar construidas( la mayoria de ciudades) sobre colinas. La bajada para ver el barrio de la Ribeira y el Duero, fué muy bien, pero la subida, és otra cosa. Además, el suelo esta construido por adoquines, y llevar segun que calzado és peligroso, hay que ir comod@ y zapato plano. Visitar la ciudad de noche, es una maravilla, lástima que mi cámara no me permite hacer fotos noturnas,, algunas salen por casualidad. Vereis que están borrosas, pero las pongo para que os hagais una idea del interior de este bonito café. Este post, es a petición de mi amiga Lola, del blog
Gatos por los Tejados.